Coopepiña R. L. reduce a la mitad el uso de pesticidas

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Por Ovidio Vargas.

La cooperativa sancarleña Coopepiña, ha logrado reducir en un 50% el uso de agroquímicos en sus plantaciones, sustituyéndolos por alternativas más amigables con el ambiente.

Para reducir el uso de plaguicidas, herbicidas y fungicidas, la cooperativa utilizó bioinsumos a base de bacterias y hongos beneficiosos para el control de plagas.

La Cooperativa de Servicios Múltiples de Productores de Piña de San Carlos (Coopepiña R. L.) proyecta que para el periodo 2024-2025 pueda alcanzar un 90% en reducción de insumos sintéticos.

Hace cuatro años la cooperativa buscó un enfoque para cultivos más sostenibles con el ambiente, al punto que, ya se eliminaron las quemas con herbicidas post cosecha.

Luego de rastrear los restos de la plantación, se reintegra a la tierra mediante descomponedores de materia orgánica dando paso a un proceso de regeneración del suelo.

“El mercado ya exige menos aplicación de agroquímicos. La fruta va hacia mercados exigentes como el europeo y cada vez son más conscientes de la inocuidad de los productos, por lo que se busca que sean más sanos para el consumidor. Debemos adaptarnos al mercado, por esa razón es que hemos implementado técnicas más sostenibles con el ambiente”, asegura Alfredo Zamora, ingeniero agrónomo de Coopepiña.

Control ecoamigable

La empresa Nicoverde, sostiene una alianza comercial para exportar la fruta a mercados en Europa, la cooperativa adquiere los bioinsumos, responsables de sustituir el uso de los químicos para controlar las pestes.

Su producción se realiza en un laboratorio ubicado en Cuatro Esquinas, en Pital de San Carlos, a través de 11 bacterias y hongos benéficos, los cuales crecen y se multiplican a través del arroz. Entre los que se utilizan están: Trichoderma Harzianum, Beauveria Bassiana, Paecilomyces Lilacinus y Sacharomyces Cerevisae.

“Utilizamos arroz para la reproducción de los hongos. En ocho días ya se puede aplicar en campo. La forma correcta de hacerlo es lavando el arroz y el agua que queda es utilizada durante el riego de la cosecha. También producimos bioinsumos a través de bacterias, las cuales ayudan a aportar nutrientes a la fruta”, detalló Noylin Rojas, gestora ambiental de Nicoverde.

Algunas de sus funciones son: Producir sustancias reguladoras de crecimiento, también enzimas capaces de aumentar el desarrollo de raíces de los cultivos, eliminar insectos y plagas, proteger y estimular la absorción de los nutrientes y actuar en la descomposición de la materia orgánica del cultivo para posteriormente ser reincorporado al suelo.

Juan Carlos Céspedes, gerente del departamento de Educación y Capacitación del Instituto Nacional de Fomento Cooperativo (Infocoop) dijo que el modelo desarrollado por Coopepiña impulsa a otras organizaciones cooperativas a realizar de forma paulatina los cambios para la disminución de la carga química en los productos agrícolas.

añadió que el establecimiento de políticas a favor de la biodiversidad se lleva a cabo en conjunto entre el INFOCOOP, las cooperativas y la Alianza Mesoamericana para la Biodiversidad.

Producto orgánico

Coopepiña impulsa una producción 100% orgánica. En parte por el aumento de los precios de los insumos agrícolas, por el contexto mundial en el que nos encontramos con la crisis de contenedores, por esta razón los agricultores han notado un ahorro de la producción orgánica versus la tradicional.

“Tenemos una economía de un 50 a 60% fomentando el manejo sostenible”, asegura Joseph Salas, agricultor sancarleño a la espera de una certificación internacional para exportar gracias a la cooperativa

El cultivo de la piña 100% orgánico exige manejo de coberturas para que no crezca maleza, lo que implica el no uso de herbicidas, curvas a desnivel y mantenimiento del sustrato en el lugar indicado.

Comercio Justo

En el 2021, la cooperativa sancarleña registró la exportación de 300 contenedores a Italia, Suiza y Alemania.

Actualmente, entre sus 33 asociados, vecinos de Pital, Aguas Zarcas y Río Cuarto, la cooperativa posee 280 hectáreas de piña y durante todas las semanas registra envíos a Europa. Además, posee la certificación FairTrade Internacional, relacionada al comercio justo.

Adrián Rodríguez, gerente de Coopepiña explicó como funciona ese certificado internacional

“Comercio justo es un movimiento de producción sostenible el cual mediante una certificación fomenta la asociatividad de pequeños productores para que puedan comercializar la fruta de la forma más justa posible. Somos de las pocas organizaciones de Comercio Justo en Latinoamérica en Piña y tenemos la consigna de una mejora continua en el desarrollo de la cooperativa y así poder brindar una mejor calidad de vida al pequeño productor y sus familias”, detalló Rodríguez.

La cooperativa también realiza campañas de reforestación en las fincas de los asociados y en toda la comunidad de Pital a través de especies nativas de la zona. Solo el año anterior sembraron 1000 árboles.

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