Al llegar la navidad y el fin de año es normal que se experimenten una gran variedad de sentimientos, desde alegría, hasta nostalgia y estrés por todo lo que representan estos días.
“El estado de mi salud mental es clave porque de él depende cómo respondo a diferentes eventos, lo que para unos puede provocar felicidad, para otros puede ser un reto emocional”, explica Viviana Briceño, enfermera especialista en salud mental y psiquiatría de Coopesalud.
En esto es importante tener claro que atender la salud mental no es precisamente tratar un trastorno mental, sino que es parte esencial de la salud integral.
“Es un estado de bienestar mental, psicológico, social y físico”, define Briceño. “Una buena salud mental define la forma en que nos enfrentamos a los diferentes retos que tenemos en la vida”.
Tristemente en nuestro país los datos demuestran que el cuidado de la salud mental sigue siendo un desafío a superar. La CCSS reportó un crecimiento del 44% en los últimos 5 años en las emergencias relacionadas con salud mental atendidas en los centros de salud.
“La situación es preocupante, marcada por un aumento significativo en los trastornos de ansiedad, estrés y depresión”, evalúa Briceño. “Y esto después de la pandemia de la COVID 19”.
Temas como la economía, el desempleo y los cambios en las dinámicas sociales y familiares hacen que las personas se puedan ver afectadas. De acuerdo a un estudio elaborado por la Universidad de Costa Rica, en el año 2020, el país reportó un incremento del 35,2% en los casos de depresión y un 35,6% en los trastornos de ansiedad.
El hecho de no cuidar adecuadamente la salud mental convierte en un factor de riesgo las festividades, ya que éstas conllevan estrés que “pueden desencadenar a su vez, ansiedad y depresión”, advierte la especialista. ”No todas las personas interpretamos las situaciones igual: la presión de las compras, las reuniones familiares, los paseos, los recuerdos”.
Para cuidar la salud mental es importante planificar y establecer límites. “Debemos priorizar cada aspecto: qué se puede comprar, a qué eventos asistir, incluso prever los roces familiares. Es muy importante establecer límites, porque no se puede hacer todo”.
Por otro lado, para quienes lidian con recuerdos dolorosos o bien situaciones de aislamiento y soledad también son tiempos de cuidar aún más la salud mental para afrontar de la mejor forma el estrés y presión propias de la época.
Así como se recomienda desde el punto de vista de la salud física, la salud mental es parte de ese autocuidado integral y durante este mes de diciembre no debemos dejarlo de lado. Viviana nos deja estos aspectos imprescindibles:
Mantener una buena rutina de sueño.
Una alimentación balanceada.
Realizar ejercicio físico.
Evitar el abuso de sustancias como el alcohol.
Practicar la gratitud. “Detenerse a agradecer por la vida y enfocarse en lo positivo”.
Incluir una actividad de relajación. “Escuchar música, tener espacios de relajación, o un pasatiempo”, enumera la especialista de COOPESALUD.







