La mañana de este viernes el presidente de la República, Rodrigo Chaves, visitó la comunidad conocida como el infiernillo de Alajuela, donde inauguró un nuevo Centro Cívico por la Paz y aseguró que estos esfuerzos no son suficiente sin otros elementos que permitan frenar la delincuencia.
“Nos faltan piezas y esas piezas son reformas profundas a las leyes alcahuetas que pasaron en 1989 para darle abracitos, visitas conyugales, pulperías, plata, pantallas de televisión, a los criminales más crueles de la Patria”, expresó el Mandatario.
“Y la otra arreglar la profunda corrupción del poder perjudicial de la República hay que limpiar desinfectar y fumigar ese poder de la República”, agregó Chaves.
En el caso específico de la comunidad, el Mandatario destacó la labor que el Ministerio de Seguridad y el de Justicia y Paz han realizado para que este lugar deje de ser tachado como peligroso.
“Me dicen que aquí no entraba ni la policía y hoy está aquí el Presidente de la República, abrazándolos, tomándose fotos y para eso construimos este centro. Infiernillo tiene que dejar de ser Infiernillo, Infiernillo tiene que ser, como muchas partes de Costa Rica, un pedacito de cielo, una ciudad de bendiciones y eso no se hace con palabras, no se hace con demagogia, se hace con hechos”, aseguró el Mandatario.
Finalmente dejó en claro que su gobierno no es una dictadura, ni pretende serlo, solo quiere transformar el país en un mejor lugar en el que todos sean vistos igual.
“Yo quiero que ustedes se empoderen, quiero que ustedes le digan a los estafadores del miedo que se callen, quiero que ustedes no se callen ante la continua y cada vez peor corrupción del Poder Judicial, que siguen soltando delincuentes horas o minutos después de que los mismos agentes los detienen”, concluyó Chaves.







