Expresidente Óscar Arias es galardonado con Premio Jam Ruml por la Democracia y la Libertad

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Redacción. – El expresidente de la República, Óscar Arias Sánchez fue galardonado con el Premio Jan Ruml Democracia y Libertad 2026, reconocimiento que distingue a personalidades e instituciones comprometidas con la defensa de los valores democráticos, el fortalecimiento del Estado de Derecho y la promoción de las libertades fundamentales.

El reconocimiento fue entregado al dos veces Presidente de la República (1986-1990 / 2010-2014) en una solemne ceremonia celebrada en el histórico Palacio de Linares, sede de Casa América en Madrid, España.

En un sentido discurso, el exmandatario reflexionó sobre la situación global, la violencia en la historia de la humanidad y la necesidad de retomar el camino de la diplomacia.

“(…) Me siento profundamente honrado de recibir un galardón que lleva el nombre de un hombre que dedicó su vida a defender los derechos humanos, a luchar contra la opresión, las dictaduras y la liberación de los presos políticos. Recibo este reconocimiento como un homenaje a este Quijote que un día tuvo la osadía de pelear, sin yelmo ni armadura, por la paz de Centroamérica y que, al igual que Jan Ruml, ha levantado la voz en contra de las dictaduras y en favor de la liberación de los presos políticos en mi América Latina. Nunca he guardado silencio cuando se vulneran los derechos humanos. Nunca he callado cuando se pone en jaque la vida de hombres y mujeres en nombre de una causa ideológica.

A quienes, en cualquier rincón del planeta, padecen opresión, persecución o discriminación; a quienes ven desfilar cada día el tropel de las injusticias frente a sus puertas, les digo que no pierdan la esperanza, porque en el Instituto CASLA existe una legión de hombres y mujeres valientes que impulsan la campaña ‘Apadrina a un Preso Político en el Mundo’. Ellos —y todos nosotros, quienes luchamos por la democracia y la defensa de los derechos humanos— seguiremos librando las batallas que quedan. Porque, como decía Víctor Jara, “el canto que ha sido valiente siempre será canción nueva””, señaló el expresidente Arias.

Péndulos

El exmandatario señaló que la historia humana puede leerse como la tensión entre dos fuerzas: El poder de los halcones y las palomas de la política y al ritmo de ese péndulo, se han  escrito los pasajes más cruciales de nuestra vida colectiva:”En un extremo del péndulo están los conflictos armados y en el otro la paz, el poder del diálogo y la negociación”.

“En un extremo del péndulo tenemos las guerras entre Rusia y Ucrania y la de los Estados Unidos e Israel contra Irán. La guerra entre Rusia y Ucrania nunca debió darse. Muy posiblemente, si al inicio de la década de los noventa Washington no se hubiera embriagado de arrogancia al presenciar frente a sus ojos la desintegración de la Unión Soviética, y no hubiese acelerado la expansión de la OTAN hasta la frontera con Rusia, hoy no estaríamos viendo este baño de sangre que inunda a Europa. Con la invasión rusa a Ucrania en febrero de 2022, violentando el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, Putin ignoró todo lo que en la guerra es imponderable e inmensurable: no investigó de qué madera humana estaba hecha el alma de los patriotas ucranianos, no contó con ese elemento “romántico” y “épico” que los ponía en una posición psicológica superior: una cosa es morir por la patria y otra muy diferente es morir por el Estado.  A Putin le espera el juicio riguroso de la historia, de sus conciudadanos y de la comunidad mundial.  Tendrá que comparecer con la cabeza gacha, el cuerpo encorvado y el alma grávida con el peso de los miles de muertos que cargará por el resto de su vida. En la mitología griega existía el pecado del hubris que era severamente castigado: el exceso, la desmesura exorbitada, la voluntad de emular a los dioses. Así perecieron Ícaro, Prometeo, Pandora, Agamenón, Jasón, Sísifo, Tántalo… y así caerá también Putin”, reflexionó

“Es opinión generalizada de políticos, militares, analistas y académicos que la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán es una “guerra de elección” y no una “guerra de necesidad”, como sí lo fue la guerra contra Hitler. Es una guerra que viola el Derecho Internacional y, como es sabido, el Derecho Internacional si no es universalmente aceptado pierde fuerza al ser violado impunemente por las naciones más poderosas. Como señalaba Tucídides en la Historia de la Guerra del Peloponeso, “los fuertes hacen lo que pueden y los débiles sufren lo que deben”, añadió.

Por otra parte, aseguró que “la diplomacia es un camino tortuoso y alambicado” que no avanza en línea recta, como la trayectoria de una bala, sino que camina en muchos sentidos: da giros, retrocede, toma la ruta menos eficiente, pero evita los parajes de la muerte.

“Este es el otro extremo del péndulo entre la guerra y la paz: hace treinta y nueve años, ese péndulo se inclinó del lado de la paz en Centroamérica y demostró la fuerza del diálogo. Quizás la importancia de la firma de mi Plan de Paz pueda entenderse solo en términos de ausencias: los soldados que ya no mueren, las familias que ya no huyen, los buques que ya no traen armas. Si los líderes del mundo se atrevieran a renunciar a la violencia se sorprenderían de la autoridad que tiene la palabra desarmada. Quizás se asombrarían de saber cuánto puede hacer una persona cuando tiene de su lado nada más que la razón y la verdad”, sostuvo.

“La paz no es un sueño, sino una ardua tarea que no se asume por ser fácil, sino por ser necesaria.  La situación imperante en Rusia y Ucrania, así como los conflictos del Medio Oriente ponen en evidencia que la paz es un proceso profundo y difícil, un proceso que demanda mucho trabajo, que supone contratiempos y requiere muchísima perseverancia (…) A pesar de estas dificultades, es evidente que la solución alternativa resulta peor. No puedo contar las veces en que nos pidieron que nos diéramos por vencidos en el proceso de pacificación de Centroamérica. No puedo contar las veces en que la frustración se apoderó de nosotros. Tocamos mil veces en puertas cerradas; pero no desistimos. A la vez número mil y una se abrieron las puertas. No existen fórmulas sagradas ni piedras filosofales para esto que hemos llamado paz. Hay acciones que tienden a debilitarla y acciones que tienden a fortalecerla. El desarrollo humano y la democracia fortalecen la paz, el armamentismo la debilita”, agregó.

Arias conclyó deseando a todos los presentes “Paz en todos los hogares. Paz en la tierra, en los cielos, bajo el mar, sobre los mares.  Paz en la albura extendida del mantel, paz en la mesa sin ceño de la comida. En las aves, en las flores, en los peces, en los surcos abiertos de las labores. Paz en la aurora, en el sueño. Paz en la pasión del grande y en la ilusión del pequeño. Paz sin fin, paz verdadera. Paz que al alba se levante y a la noche no se muera”.

 

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