“Mi primera decisión es encomendar este nuevo gobierno a Dios”, con esta frase la presidenta de la República, Laura Fernández arrancó su primer mensaje al país tras recibir la banda presidencial.
Me verán trabajar con lealtad y con esfuerzo que no conocer descanso aseguró la Mandataria como un compromiso para su gobierno y con el pueblo de Costa Rica.
Además, indicó que la elección de la continuidad es porque Costa Rica despertó y apostó por seguir por la ruta que el gobierno anterior marcó y que el pueblo respaldó.
“Somos un pueblo despabilado, informado, exigente, un pueblo que no come cuento, que exige cuenta y que no quiere ni va a volver atrás. Somos el pueblo costarricense que no va a volver a un pasado que nos falló”, manifestó Fernández.
Además se definió como “la heredera de una manera diferente se hacer política”, para no aflojar
“Mi promesa no es solo administrar la herencia, mi reto es mejorarla y llevarla a cada rincón de Costa Rica. La mejor forma de hacer política, es la de que deja de hablar y empieza a resolver”, afirmó Fernández.
Finalmente, la Presidenta insistió en el mensaje que dio la noche de su victoria y es que inicia la construcción de una tercera República, que moderniza sus instituciones sin dañar lo que está bien.
Sobre la seguridad fue enfática en que “el narcotráfico no puede encontrar grietas en la institucionalidad”







