Por Isabel Camareno Camareno. Diputada de la República.
Nuestro país lleva demasiados años discutiendo la necesidad de modernizar su legislación laboral. Durante años hemos sido testigos de cómo el mundo productivo cambió para siempre. Hoy las empresas compiten en mercados globales y existen actividades que, por su naturaleza, requieren operar de manera continua.
Sin embargo, cada vez que tenemos la oportunidad de avanzar aparece el temor, la desinformación y la tentación de postergar nuevamente las decisiones que nos van a hacer crecer como país.
Hoy quiero manifestar, de manera clara y decidida, mi respaldo a la generación de empleo.
El proyecto de Jornadas 4×3 lo que hace es regular una modalidad excepcional para procesos productivos muy específicos que necesitan operar de forma continua, como lo son: la manufactura tecnificada, la industria de dispositivos médicos, las ciencias de la salud y determinados servicios corporativos que atienden mercados ubicados en diferentes zonas horarias.
Estamos hablando de actividades estratégicas que generan empleo formal, atraen inversión, exportan productos de alto valor agregado y ofrecen oportunidades a miles de jóvenes y mujeres costarricenses. Y esta modalidad es la única respuesta concreta a las nuevas realidades del empleo, la inversión y la producción mundial.
Solo en 2024, el régimen de zonas francas generó más de 265.000 empleos directos e indirectos, y un 45% de esos puestos son ocupados por mujeres.
Además, los dispositivos médicos se han consolidado como el principal producto de exportación del país. No podemos dar por sentado que esos empleos permanecerán siempre en Costa Rica. Debemos crear las condiciones para conservarlos y para atraer nuevas inversiones.
Hoy en día las empresas comparan países.
Evalúan el talento humano, la seguridad jurídica, el costo de la energía, la infraestructura y, también, la capacidad de organizar procesos continuos de producción. Si Costa Rica no ofrece reglas modernas, claras y equilibradas, tengan por seguro que otros países sí lo harán.
Por eso, aprobar este proyecto es proteger oportunidades de trabajo para las nuevas generaciones.
También debemos decirlo con firmeza: las jornadas 4×3 deben tener garantías claras para los trabajadores y deberes claros de los patronos, que sigan protegiendo los intereses de ambas partes, sin perjudicar el progreso del país.
Aquí podemos enviar una señal clara: Queremos inversión, queremos producción y empleo formal. Con reglas claras y personas trabajadoras protegidas.
Este proyecto no es contrario a nuestro ordenamiento jurídico. El artículo 58 de la Constitución Política permite establecer excepciones muy calificadas a los límites ordinarios de jornada.
Asimismo, los artículos 4, 5 y 6 del Convenio 1 de la Organización Internacional del Trabajo reconocen la posibilidad de distribuir de manera distinta las horas de trabajo y de establecer excepciones para procesos que, por su naturaleza, deban desarrollarse continuamente mediante equipos sucesivos; esto nos lo decía ya la OIT en 1919, ¡hace 107 años!
Nuestro país lleva más de veinte años discutiendo este tema. Las personas que necesitan trabajo no pueden esperar otros veinte.
A nosotros en este Congreso nos corresponde quitar del camino lo que en la práctica hace imposible aplicar las jornadas 4×3.
Diferencias hay, y son legítimas; pero no podemos seguir usándolas como excusa para archivar el proyecto, para dejarlo dormir un año más o para posponerlo hasta que a alguien le convenga.
Por eso aprobamos la moción 2.528: para devolver el expediente a su texto base y volver a lo esencial, que es abrirle la puerta al empleo formal con reglas claras.
Aquí votamos si Costa Rica seguirá siendo un país capaz de atraer inversión, ampliar operaciones y crear empleo formal. Ha llegado el momento de avanzar.
Modernizar nuestra legislación significa reconocer nuevas realidades, brindar opciones y construir reglas que protejan simultáneamente el trabajo, la inversión y la competitividad.
Costa Rica no puede seguir esperando. Demos la discusión con responsabilidad y aprobemos una herramienta que el país necesita desde hace muchos años.







